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Castillo

Codi
46.25.255-001
Denominació
Castillo
Municipi
VILALLONGA
Comarca
LA SAFOR
Província
València
Localització
Sierra de les Fontanelles, a 1,5 Km del municipio
Ús primitiu
Defensivo
Estil
Arquitectura Islámica - Arquitectura Medieval
Tipologia
Edificis - Edificis militars - Castells
Foto InmuebleFoto InmuebleFoto Inmueble
Secció
Primera
Clasificació
Bienes inmuebles 1ª
Categoria
Monument
Estat
Declaració genèrica
Anotació Ministeri
R-I-51-0010913
Fecha anotación
31/10/02
Tipus de delimitació
Genérico

En los primeros días del año 1239, desde Cullera, el rey Don Jaime I, entra en negociaciones con los alcaides de los castillos musulmanes de Bairén, de Villalonga, Borró, Vilella y Palma, los cuales le ofrecieron su rendición si antes se rendía Bairén, cabeza de todos ellos. Don Jaime les dio siete meses para que la entrega fuese pacífica, y a la finalización del periodo estos castillos pasaron a manos del monarca.
El primer propietario del castillo fue Diego López de Haro, caballero vasco que luchó con el rey Jaime I. Éste empeñó el castillo y el valle. A su muerte el rey Jaime I recuperó la propiedad por medio de un préstamo concedido por Arnau de Romaní, baile de Valencia y Játiva.
El rey Don Jaime I concedió el Señorío sobre este castillo, al que consideraba "Castell de roques grans y fortes", y el valle a Arnau Romaní en 1269, según un real privilegio otorgado en Castellfabib. Posteriormente pasaría a manos de Juan Llansol todo el territorio del valle de Villalonga, del cual se conserva un documento de 1406 de la concesión de la alcaldía del castillo a Just de la Porta, con las obligaciones y compensaciones que ello reportaba.
El señorío fue comprado por Pedro Franquesa Esteve, secretario de Felipe III, convirtiéndose de esta forma en baronía. Años más tarde pasaría a manos de la Real Audiencia de Valencia, debido a que le fueron confiscadas las posesiones a Franquesa.
En 1621, el señorío fue vendido, por parte de Felipe IV a los Borja de Gandía, los cuales lo incluyeron en los estados ducales, hasta fines de la primera mitad del siglo XIX, cuando desaparecieron aquellos.
El castillo de Villalonga, está situado a 1,5 kilómetros al sudeste de este municipio. Se ubica en un escarpado monte de 250 metros de altitud que integrado en la sierra de les Fontelles, forma parte de la sierra Gallinera. Lo envuelve, por la parte oeste, el barranco del castillo y por la parte este, un abrupto cortado de unos 30 metros de pared vertical, desde donde se domina la llanura de la Fuente y el resto de territorios del entorno.
Se trata de un recinto amurallado de medianas dimensiones, donde las estructuras conservadas permiten reconocer la planta del conjunto. Por la parte oeste, que desciende por medio de bancadas hasta el barranco se ve el trazado de una barrera de defensa protegida por un segundo recinto amurallado que cierra prácticamente todo el recinto superior, a excepción de aquellos puntos donde el cortado de la peña sirve de defensa natural.
En el segundo recinto la puerta de entrada, situada la sur. Otra estructura que ha sobrevivido es el aljibe, se trata de una estructura de cuatro muros encofrados de mortero y piedra y cubiertos por una bóveda con marcas de cañizo impresas, que todavía hoy se puede contemplar. En la parte nordeste hay restos de la que posiblemente fuera la torre Mayor del castillo. El que también se mantiene en pie es un paramento que pertenecía a la muralla del castillo, con una coronación con merlones de los que conserva siete. En ese trozo de muralla se abre una puerta de construcción cristiana, bastante deteriorada por el paso del tiempo construida por dovelas ahora desaparecidas. Esta puerta situada en la vertiente norte tendría alguna función específica, considerando que da a un acantilado donde el acceso desde fuera es muy difícil. Desde ella se puede ver el castillo de Bairén, corroborando así la configuración estratégica de los castillos.
Se observa una considerable diversidad constructiva. En la construcción de los muros del recinto se utilizaron las técnicas siguientes: fábrica de tapial de tierra y mampostería colocada en la parte baja como refuerzo. Ambas técnicas coexisten en un mismo lienzo. A pesar de las dificultades interpretativas se estima que los encofrados, en la mayoría de los cuales se ven las agujas de su construcción, son de época islámica tardía. (C.Pérez-Olagüe)

Fotos

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