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Castillo de Portell de Morella

Codi
12.01.091-003
Denominació
Castillo de Portell de Morella
Altra denominació
Castillo (actual campanario de la Iglesia)
Municipi
PORTELL DE MORELLA
Comarca
ELS PORTS
Província
Castelló
Localització
C/ de la Iglesia y C/ del Calvario
Ús primitiu
Defensivo
Estil
Arquitectura Medieval
Tipologia
Edificis - Edificis militars - Castells
Foto InmuebleFoto InmuebleFoto Inmueble
Secció
Primera
Clasificació
Bienes inmuebles 1ª
Categoria
Monument
Estat
Declaració genèrica
Anotació Ministeri
R-I-51-0011037
Fecha anotación
14/05/03
Tipus de delimitació
Genérico

Se conoce que Portell fue un poblado árabe. La primera noticia histórica conocida es la conquista por D. Blasco sobre 1233, pasando más tarde por donación real a manos de los templarios, debido a la ayuda que el rey había recibido de la Orden, pues éstos ya estaban establecidos en los pueblos limítrofes de Aragón, Iglesuela y Cantavieja desde 1180. Fueron ellos quienes se encargaron de su organización y posterior repoblación.
Es la Orden del Temple la que construye el castillo, que posteriormente condiciona todo el crecimiento urbano que a sus pies se forma.
A la disolución de la Orden en el año 1312, pasó Portell a formar parte de la Bailía de Morella. En 1691 Carlos II la segregó de Morella, junto con todas las demás poblaciones y la elevó a la categoría de villa.
Portell de Morella se halla enclavado en la comarca de Els Ports, siendo con sus 1275 metros de altitud, la población más alta.
El primitivo recinto del castillo se encuentra sobre un montículo, orientado a sur, según la ladera de la montaña, condicionando el desarrollo posterior de la trama urbana de Portell.
El castillo de Portell estaba conformado por una torre y un recinto amurallado. La torre actualmente se encuentra reutilizada como torre campanario y del recinto amurallado se conserva el tramo norte con cinco torres y una puerta. El resto de la muralla desaparecida iría por la calle de la Iglesia hasta el encuentro con la calle Nueva, siguiendo después el límite de la parcelación hasta enlazar con la torre del extremo oeste. La puerta se encuentra defendida por dos de las torres y se encuentra desplazada con respecto de la puerta de la torre, como es habitual en el diseño de este tipo de fortificaciones.
Los edificios y espacios urbanos incluidos en el antiguo recinto del castillo son: la iglesia, la casa-abadía, la muralla, el corro y la plaza. La plaza y el corro se encuentran separados por una diferencia de cotas de 6,50 m, estando aquella más elevada, y, a su vez, se encuentra 4 metros por encima de la calle de la Iglesia.
La Iglesia Parroquial es una construcción del siglo XVIII, que se ubica en el recinto del antiguo castillo, reutilizando por una parte restos de la anterior fábrica gótica, e incorporando la antigua torre defensiva. No se conoce la localización exacta de la antigua ermita gótica, sin embargo, la fachada lateral recayente a la calle recoge una dovela con el escudo de Portell tallado, dos claves de bóveda decorada, un canecillo de arranque de un arco y una clave de arco decorada con un jarrón. Quizá la más interesante de estas piezas es la que representa un rostro humano, que se localiza en la estancia lateral junto al paso que comunica la plaza de la iglesia con el conjunto del coro. Todos estas piezas son restos de la primitiva ermita.
La iglesia se puede adscribir al barroco académico, según el cual el espacio pese a su monumentalidad conserva una gran dosis de austeridad que se ve compensada por la rica decoración interior con estucados y pinturas y por la portada retablo en el exterior. Posee planta de cruz latina, tres naves y cuatro tramos. La nave principal se resuelve con una bóveda de lunetos con arcos fajones, mientras que las laterales disponen de una bóveda de arista por tramo. En el crucero hay una cúpula de media naranja achatada, sobre pechinas. El ábside, de planta pentagonal está cubierto por una bóveda poligonal de cinco paños.
La torre campanario es la antigua torre del castillo medieval y está situada a los pies de la iglesia, con una posición central respecto a la nave principal. Consta de tres plantas. La baja sirve de atrio de entrada y está cubierta con bóveda de crucería. Una escalera lateral de dos tramos conduce al coro, que ocupa el primer piso de la torre y que recibe iluminación natural a través del óculo de la fachada. En la parte superior, los muros que configuran la torre aparecen con la mampostería desnuda, sin recubrimientos ni pintura. El cuerpo que remata actualmente la torre es una ampliación posterior que alberga las campanas, al cual se accede a través de una tosca escalera de madera. La cubierta es de teja árabe, a dos aguas, con estructura portante a base de vigas de madera.
La casa abadía es una edificación de dos plantas que se sitúa en el extremo este del antiguo recinto del castillo, ocupando una torre de esquina de la muralla medieval, y yuxtaponiéndose a la iglesia por la parte de la sacristía.
El acceso se produce a través de un patio abierto a distinta cota que la calle, al que se llega mediante una escalera de un solo tramo. En su estado original, este patio no era sino el final de la propia calle, que acababa allí como en un fondo de saco, dejando en su margen derecho la cerca del antiguo cementerio. La estructura del edificio no tiene ningún elemento de particular interés, aunque destaca el porche de la entrada, que tiene su importancia como elemento de la arquitectura popular de la zona, y por otra el hecho de que la ligereza de su composición resalte y deje intacto el volumen de la torre. La torre, al incorporarse al conjunto de la vivienda, alberga tres dependencias de estar, una por cada planta, manteniendo básicamente las alturas iniciales de los forjados y también la puerta que accede a la planta primera, de piedra con arco de medio punto adovelado. Su sistema constructivo es el de muros de mampostería con esquinas de sillería. La conexión de la casa abadía con la iglesia se produce a través de un patio situado en planta baja y en la planta piso de la torre por medio de una escalera de caracol que conecta con la sacristía.
De la antigua muralla que rodeaba el recinto del castillo de Portell, se conserva el tramo norte, que con una longitud de 100,50 m, contiene en su desarrollo cinco torres de planta cuadrada: dos en los extremos y de las tres intermedias, dos de las cuales flanquean la puerta de acceso.
Las dos torres de los extremos están integradas en senda edificaciones, la del lado este conserva sus cuatro fachadas, forma parte de la casa-abadía, tiene cubierta a un agua y es la más esbelta de todas. La situada en el extremo oeste, tiene igualmente adosada otra edificación que apoyada en ella vierte su fachada principal a la calle de la Iglesia. De las tres intermedias, sólo la del centro conserva todo su perímetro, mientras que las otras han perdido los lados que dan al interior del castillo. Ninguna de las tres tiene forjados intermedios, aunque se ha colocado uno en la torre central siguiendo las marcas que dejara el primitivo. En otros tramos de la muralla, se ha producido una alteración de la rasante original del terreno dejando al descubierto la roca sobre la que se cimienta el lienzo de muralla y haciendo a su vez que ésta parezca más alta. No ocurre lo mismo en el tramo que va desde la puerta de la calle Nueva hasta la torre del oeste, en el que se han mantenido las rasantes originales.
Las torres no están situadas equidistantes entre sí, de los cuatro paños intermedios, sólo los dos centrales son de la misma longitud, el situado más hacia el este, alberga la puerta de acceso al antiguo castillo, en la que se ha realizado recientemente, obras consistentes en el ensanchamiento de la misma, para posibilitar el acceso rodado al interior del recinto. La puerta se remata con dos jambas de sillería y dintel y hojas de madera de pino melís. La construcción es de muro de mampostería, de aproximadamente de un metro de espesor, con sillería en las esquinas. La piedra utilizada para labrar los sillares es una arenisca de la zona, por lo cual las partes más bajas se encuentran muy erosionadas.
En el encuentro de la muralla con la calle Nueva, se ven señales de roturas. Cuando en su día se produjo la apertura de esta calle, se resolvió el encuentro con la muralla mediante la construcción de un arco de medio punto, el cual quedó derruido hace un par de décadas, para facilitar el acceso rodado. El único resto que se mantiene es la dovela del arranque izquierdo.
El Corro
Se conoce con la denominación de El Corro al espacio, de forma redondeada, rodeado por una cerca de piedra en seco, que está situado en el interior del antiguo recinto, que tiene parte de su graderío adosado a la antigua muralla y que en la actualidad se utiliza como placilla de toros.
Posiblemente fue construida como corral para guardar el ganado. Su altura original era menor que la actual, la cual se ha conseguido mediante un rebaje de unos 50 cm, bajo la rasante del terreno. Se han producido recientemente obras consistentes en el rejuntado de la piedra en seco con mortero de cal; la reconstrucción de las zonas caídas y la reposición de las losas de piedra en la formación del graderío.
La plaza es un espacio de forma irregular, que queda entre la muralla, la iglesia, la casa abadía, el corro, y las traseras de la edificación que se abre a la calle Nueva.
La plaza, el corro y las murallas se restauraron según proyecto del arquitecto Juan Antonio Rallo Guinot, y el informe de Rafael Culla. En el mismo se contemplaba:
-La ampliación de la puerta principal de acceso al corro, desmontando la mampostería y colocando un marco para la puerta de dos hojas de madera maciza de pino melís.
-La reconstrucción de la muralla, por la parte superior de la misma y nivelando con la zona más alta en buen estado. El resto de la muralla se consolidaba en los puntos en que fuera necesario.
-El corro se excavaba y nivelaba hasta la cota del nivel primitivo, rellenándose con una capa de 20 cm de arena, mientras que en el resto se extendía una capa de garbancillo triturado en capa de 10 cm.
-Las gradas de mampostería se limpiaban de arbustos, rejuntando la mampostería suelta, con reposición de las faltas o deterioros.
-Se disponía de un forjado en la zona del toril. (C.Pérez-Olagüe)

Fotos

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