Tornar

Castillo de la Señoría

Codi
46.13.025-004
Denominació
Castillo de la Señoría
Altra denominació
Castillo-Palacio de los Cruilles
Municipi
ALFARA DEL PATRIARCA
Comarca
L'HORTA NORD
Província
València
Localització
Plaza de San Juan de Ribera
Època
S.XIV
Ús primitiu
Residencial
Ús actual
Público
Estil
Gótico
Tipologia
Edificis - Edificis militars - Castells
Foto InmuebleFoto InmuebleFoto Inmueble
Secció
Primera
Clasificació
Bienes inmuebles 1ª
Categoria
Monument
Estat
Declaració genèrica
Anotació Ministeri
R-I-51-0010657
Fecha anotación
20/06/01
Tipus de delimitació
Delimitado - Delimitación Definitiva - Planeamiento Urbanístico Aprobado Veure delimitació al mapa

Planes

Nom Informe Fecha informe Fecha publicación BOP
Plan General de Ordenación Urbana Favorable08/07/0226/09/02

El castillo se encuentra en el municipio de Alfara del Patriarca a una altitud de 35 metros sobre el nivel del mar. Los orígenes documentados relativos a Alfara del Patriarca se remontan al periodo de dominación islámica en el que fue una alquería musulmana compuesta de dos casas con sus heredades independientes.
Su conquista se llevó a cabo en el año 1249, en la que serían donadas por el rey don Jaime Ia Ximén Pérez de Tarazona y a los Jurados y Concejos de Daroca respectivamente. El uno y los otros se deshicieron pronto de sus propiedades, que aparecieron luego designadas con linajes de sus nuevos propietarios: Alfara D'en Losá y Alfara D'en Sadorní. Se levantaron nuevos edificios y se formó un caserío que compró el Jurisperito valenciano Guillem Jáfer antes de 1341 y en 1388 lo vendió a Bonifacio Ferrer hermano de San Vicente, quien en 1394 obtuvo de D. Juan I la creación del Señorío jurisdiccional de Alfara. En el año 1396 sería vendido por doble precio de que le había costado a Bartolomé Cruilles. Su familia sería titular hasta finales del siglo XVI, cuando en 1595, Cosme Cruilles vendió el señorío a Juan de Ribera, arzobispo de Valencia.
Pocos años después, en 1601, se cedería al Real Colegio del Corpus Christi de Valencia, quien ejercería la jurisdicción señorial hasta la extinción de estos derechos en 1819. También se erigiría en parroquia independiente de la de Moncada.
Don Ramón Cabrera, caudillo del pretendiente Carlos V, sorprendió e hizo prisionero en el último tercio del año 1834, al destacamento de las tropas liberales que estaba oyendo misa en la iglesia parroquial de este pueblo y dos años más tarde, el Serrador, al frente también de una partida carlista, incendió las mieses del término.
El palacio de Cruilles fue edificado en el siglo XIV y es una típica construcción señorial de fuertes torres en las esquinas.
Ha sido muy modificado respecto a su aspecto original por los sucesivos propietarios y usos que ha tenido. En los años ochenta fue objeto de varias intervenciones por parte e la Excma. Diputación; las intervenciones fueron en realidad cuatro fases de un proyecto muy ambicioso de "Adaptación para los Servicios Municipales" y con ellas se salvó de la ruina a la vez que cambió sensiblemente su fisonomía aunque se respetó en lo básico su estructura. Las obras consistieron en la demolición de elementos ruinosos, consolidación de forjados y muros, reparación de cubiertas, remodelación de fachada y dotación de instalaciones; en su interior se instalaron: un ambulatorio y biblioteca en planta baja, sala de exposiciones y locales de usos varios en las plantas.
Es un edificio que presenta la típica estructura de mansión señorial, planta sensiblemente cuadrada en torno a un patio con la escalera cubierta por una amplia marquesina. Probablemente su planta sea fruto de una antigua ampliación, al edificio original se le anexiona el contiguo, más sencillo, que queda unificado con el primitivo por medio de la prolongación de la logia superior. El acceso era a través de dos puertas adinteladas, la del palacio en sí y la del edificio contiguo.
Tiene tres alturas, planta baja, principal y cambras, que se convierten en cuatro en la torre. La fachada, en su configuración actual es fruto de la corriente historicista que imperaba en la época de la intervención: las puertas adinteladas se convierten en arcos de medio punto, se copia de las existentes en el palacio, una ventana bífora con arcos trilobulados sobre la puerta del edificio contiguo y el resto se visten de recercados pétreos moldurados (copiando los del Palau de la Generalitat Valenciana), se acaba de rematar la fachada corriendo un zócalo aplacado de piedras; la escalera del patio se reconstruye íntegramente con baranda de piedra y peldaños forrados del mismo material; se modifican los huecos de paso con recercados de escayola de perfil mixtilíneo, siendo difícil diferenciar cuales son los originales; se restaura la logia superior que se cierra herméticamente con carpintería metálica oculta y vidrio. Se respetan las bóvedas aristadas de ladrillo en planta baja y se refuerzan los forjados con capa de compresión con mallazo desconociéndose el nivel de sustitución de viguetas.
En la estancia del primer piso de la torre quedan vestigios de lo que debió ser el antiguo oratorio; conserva el alfarje decorado, probablemente de la época en que Bonifacio Ferrer era Señor de Alfara; las paredes están repintadas pero no en toda su altura, lo que permite apreciar los restos muy difusos de las pinturas murales que la decoraban y un friso con un leyenda en latín. La tradición relaciona esta habitación con la estancia de San Vicente Ferrer en la localidad. (C.Pérez-Olagüe)

Fotos

Foto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto Inmueble

La geolocalització dels elements està en procés de revisió.