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Ciudad Ibérica Fortificada La Punta d'Orleyl

Codi
12.06.126-012
Denominació
Ciudad Ibérica Fortificada La Punta d'Orleyl
Municipi
VALL D'UIXÓ (LA)
Comarca
LA PLANA BAIXA
Província
Castelló
Ubicació
Al pie de la Vía Augusta
Tipologia
Edificis - Edificis militars - Ciutats emmurallades
Secció
Primera
Clasificació
Bienes inmuebles 1ª
Categoria
Monument
Estat
Declaració genèrica
Anotació Ministeri
R-I-51-0012250
Fecha anotación
16/02/09
Tipus de delimitació
Delimitado Veure delimitació al mapa

La Punta d¿Orleyl es una gran ciudad de la Edetania ibérica, situada al pie de la Vía Augusta. Conocida desde antiguo conserva una necrópolis en su vertiente noroeste y tres líneas de murallas que circundan la acrópolis, un primer recinto y los arrabales del lado norte respectivamente.
La enorme extensión del poblado, su complicada red defensiva y la existencia de tres grandes edificios públicos, construidos a base de grandes sillares le confieren, sin duda, carácter de ciudad equiparable a Saiti (Xàtiva), Arse (Sagunto) o Edeta (Llíria).
Las excavaciones arqueológicas han puesto de relieve un origen de la ciudad anterior a la época ibérica, si bien entonces su extensión era mucho más reducida. De esta fase, que pertenece al final de al Edad de Bronce (inicios del primer milenio a.C.) se conocen diversas estructuras y quizás los restos de una torre situada en la parte más alta del cerro.
A finales del siglo VIII a.C. se abandona el yacimiento, hecho que coincide con la aparición de la Torrasa, a otro lado del valle en un punto que controla el acceso a los minerales de hierro y cobre de la Sierra de Espadán. Este fenómeno se vincula a la dinamización comercial de La Plana producida por el contacto con los fenicios.
Tras la destrucción de Tiro, durante la segunda mitas del siglo VI, se produce una nueva recuperación del poblamiento ibérico por lo que de nuevo se ocupará Orleyl que conocerá su momento de máximo esplendor. A esta época pertenece la gran expansión urbanística que culmina con la construcción de las murallas.
Pero la importancia de La Punta d¿Orleyl no se debe tan solo a su tamaño, ni a su posición fronteriza entre la Edetania y la Ilercavonia, sino también al hecho de que tanto en la ciudad como en la necrópolis se han recuperado numerosas cerámicas de importación y once textos con epigrafía ibérica en plomo y piedra que es una de las más numerosas de la Comunidad Valenciana.
A mediados del siglo III a.C. se produce un importante periodo de inestabilidad debido, quizá, a la segunda guerra púnica, que culminará con la destrucción de algunos poblados, los apresurados esfuerzos por levantar nueva murallas en otros, o en el caso de Orleyl con su abandono.
Una vez superada la crisis la Punta volverá a renacer, como demuestra la erección de los grandes edificios públicos datados entre los siglos II a I a.C. pero, a pesar de su nueva pujanza, jamás alcanzará el esplendor de los siglos pasados.
El yacimiento arqueológico de la Punta d¿Orleyl se halla enclavado en un promontorio de tan solo 122 m.s.n.m que forma parte de las últimas estribaciones de la sierra de Espadán y cierra el valle d¿Uixó por el sur, ya inmerso en la llanura litoral de la comarca de La Plana Baixa.
Este enclave le dota de una posición privilegiada para el control del paso a través del valle d¿Uixó hacia el Palancia de la Plana Baixa hacia el Camp de Morvedre.
Topográficamente el promontorio de Orleyl presenta tres niveles escalonados desde una pequeña zona amesetada, de 122 m.s.n.m hasta alcanzar el cauce del río Belcaire que transcurre a lo largo de la ladera W y N, sobre la cota de los 60 m.s.n.m.
El asentamiento ocupa una extensión de unas 4 Has, en el mismo se distinguen: la acrópolis, el sistema defensivo, las viviendas y la necrópolis.
La acrópolis se compone de un área pública cerrada por una muralla en la que se levantan dos edificios singulares. Se levanta sobre el nivel del Bronce final y una segunda fase con varios momentos que se desarrollan de los siglos V al III a.C. y finalmente un nivel superficial de cerámicas altomedievales y tégulas romanas.
Los muros están levantados con bloques de piedra caliza de forma cuadrangular con uno de sus lados liso. También se utiliza piedra arenisca y conglomerados que aparecen en los paramentos de las estancias.
Las fábricas son de distintos tipos. La sillería se emplea en las construcciones de carácter público y en los elementos defensivos preferentemente. La fábrica utilizada en el resto de las estancias es la mampostería.
El sistema defensivo consta de varias líneas de fortificación. Los elementos defensivos constatados son:
- Una torre exenta en el extremo este del asentamiento.
- Dos torres adosadas a las murallas.
- Los lienzos de murallas lisos repartidos en varias líneas defensivas en la ladera NW del yacimiento, sin destacar la posibilidad de una prolongación o existencia de algún lienzo de muralla en la ladera SE.
Según los arqueólogos F.Gusi y A. Oliver las viviendas del poblado se disponen siguiendo las curvas de nivel. Se documenta una mayor ocupación en la ladera NW debido a las condiciones favorables que presenta, descartar la extensión del área por la ladera S.E.
La topografía urbana presenta unas calles o viarios paralelos siguiendo el trazado aproximado de las isohipsas, distribuidas mediante un sistema de aterrazamiento, en donde las viviendas unidas mediante adosamientos laterales se sitúan a lo largo de uno de los lados de la vía pública lo cual permite que el tejado de las casas se sitúe a la altura de la calle situada en el plano superior.
A los pies del poblado en su vertiente NE se halla la necrópolis. (Mª L.Rovira y C.Pérez-Olagüe)

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