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Palacio de la Bailia

Codi
46.15.250-131
Denominació
Palacio de la Bailia
Municipi
VALÈNCIA
Comarca
VALÈNCIA
Província
València
Localització
Plaza de Manises, 4
Ús primitiu
Residencial
Ús actual
Administrativo
Data construcció
S.XVI - s.XIX
Data transformacions
S.XIX-XX
Estil
Eclecticismo
Tipologia
Edificis - Edificis residencials - Cases - Palaus
Secció
Segunda
Clasificació
Bienes inmuebles 2ª
Categoria
Monument d'interés local
Estat
BRL

Este edificio, con portada principal recayente a la plaza de Manises y secundarias a la calle de Serrans, es sede actualmente de la presidencia y servicios varios de la Excma. Diputación Provincial de Valencia, organismo al que pertenece, asimismo, el edificio colindante, un histórico palacio también, el de la Scala.
El palacio de la Baylía recibe esta denominación por haber sido residencia del bayle general, magistrado titular de la institución foral encargada de la administración de la hacienda y real patrimonio y de cuya jurisdicción dependían, entre otros funcionarios, los alcaldes de la Ceca o casa de la moneda, los correos y los baylíos de las ciudades y villas reales del Reino. Con la abolición de los Furs no se perdió absolutamente esta institución ya que sus funciones siguieron ejerciéndose en la persona del intendente hasta bien entrado el siglo XIX. Suprimido finalmente este cargo durante el reinado de Isabel II, el Estado no supo hallar utilidad alguna al edificio, prefiriendo enajenarlo, acaso por evitar emprender costosas obras de consolidación exigidas por el estado ruinoso del mismo.
Del primitivo aspecto del edificio sólo resta una esquemática descripción gráfica en el plano del padre Tosca, donde es posible apreciar la torre angular que poseía y el huerto cerrado por una tapia recayente a la entonces llamada calle de Catalans, hoy de Samaniego.
A finales del s. XIX fue adquirido el edificio por un particular, se acometió su demolición casi total. El entonces propietario, don José Janmendrey y Sitges, costeó efectivamente una profunda reforma del inmueble de cuyo resultado surgió en realidad la transformación integral de la estructura del mismo, a despecho de eliminar por desgracia casi todo vestigio arquitectónico y ornamental de la primitiva baylía.
Las fachadas exteriores ofrecen consecuentemente, desde entonces, los rasgos convencionales, dotados de un cierto eclecticismo, de la arquitectura burguesa de la segunda mitad del siglo XIX: los frontones triangulares y curvos que coronan los vanos del primero y segundo pisos subrayan en concreto las pervivencias neoclásicas que laten aún en la arquitectura de esa época. La superposición a la planta principal de un segundo piso, inexistente en el antiguo palacio, levantado a costa de la elevada altura de la planta noble, evidencia lo radical que fue aquella transformación arquitectónica, guiada por factores de funcionalidad y aprovechamiento espacial con miras a habilitar el edificio en un buen número de viviendas. La estratificación social marcadamente jerarquizada todavía se revela en el desigual tratamiento otorgado a la planta baja, entresuelo y piso superior, destinados a personal de servicio o al arriendo de viviendas en alquiler, respecto a la planta principal, reservada para la familia del propietario. Subrayan externamente esa diferenciación las pilastras imitando sillares en almohadillado de puntas de diamante que enmarcan los vanos, abiertos a espaciosos balcones con balaustres de hierro.
Sigue a esta portada un zaguán con artesonado que da paso a un patio abierto de arcos escarzanos, con salida posterior al antiguo huerto, y en el que sobresale la gran escalinata angular semidescubierta. Adquirido este edificio a finales de la década de 1940 por la Diputación Provincial, al poco se emprendieron importantes obras en dicho patio, al objeto de devolverle, siquiera de un modo imaginario, el carácter de un cortile cuatrocentista. En 1982, al restablecerse la Generalitat, la Diputación Provincial restituyó a la institución autonómica su histórico palacio, trasladándose por su parte al edificio de la Baylía. Con ello hubo de desalojarse de éste el Museo de Prehistoria, instalado actualmente en la Casa de Beneficencia.
Y tras las oportunas obras de acondicionamiento para alojar la presidencia de la corporación provincial, sala de juntas, secretaría y otras dependencias y servicios.
En el último cuarto del siglo XX ha sido intervenido en reiteradas ocasiones tanto en su interior como en su exterior, siendo dirigidas las obras por los arquitectos de la diputación Alberto Peñín y Guillermo Stuyck.

SISTEMA CONSTRUCTIVO:
Sistema Portante: Muros de fábrica de ladrillo sobre zócalo de sillería. En el patio se combinan fábricas de sillería con muros de fábrica de ladrillo revestidos de un aplacado de gran espesor en la fachada.
Sistema Sustentante: Forjados de viguetas de madera con tablero de ladrillos apoyados sobre rastreles al pavimento.Inferiormente quedan ocultos por los falsos techos decorados del s. XIX. Los forjados contienen elementos lígneos pertenecientes a artesonados y alfarjes de los edificios anteriores. En el acceso principal y en el patio se mantienen los artesonados y en la escalera principal, bajo el artesonado actual, se encuentra un alfarje anterior de época medieval policromado. La cubierta es de estructura de madera, tableros de ladrillo en la formación de pendientes y teja cerámica. Como elemento singular, cabe destacar la escalera del patio es de sillería.

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