Tornar

Castellet de Chinorla. Castellet de Xinorla

Codi
03.29.089-013
Denominació
Castellet de Chinorla. Castellet de Xinorla
Altra denominació
Torre de Xinosa o lugar de Xinosa
Municipi
MONÒVER
Comarca
EL VINALOPÓ MITJÀ/ EL VINALOPÓ MEDIO
Província
Alacant
Localització
Camino de la Buitreta
Època
S. XII al XV
Ús primitiu
Defensivo
Estil
Arquitectura Islámica
Tipologia
Edificis - Edificis militars - Castells
Foto InmuebleFoto InmuebleFoto Inmueble
Secció
Primera
Clasificació
Bienes inmuebles 1ª
Categoria
Monument
Estat
Declaració genèrica
Anotació Ministeri
R-I-51-0011041
Fecha anotación
08/05/03
Tipus de delimitació
Genérico

Se trata una construcción fortificada de origen medieval que históricamente fue denominada castillo. Tuvo un intenso protagonismo en los momentos posteriores a la conquista cristiana de las tierras del Vinalopó, cuando Monóvar y Chinorla quedan integrados en la jurisdicción del ra´is de Crevillente (1296), en pago a la fidelidad mantenida y los servicios prestados por Ahmad ibn Hudayr, el ra´is, a Jaime II de Aragón en la conquista del reino de Murcia. A pesar de quedar integrados en el señorío musulmán de Crevillente, tanto el castillo de Monóvar como el de Chinorla contaron con alcaides cristianos que aseguraron la fidelidad de las fortalezas al Reino de Aragón. Así, el 24 de agosto de 1296, la alcaidía de ambos castillos fue encomendada a García López de Anzano; mientras que en abril de 1303 el poderoso Bernat de Sarriá, procurador general del reino de Murcia, y hombre de confianza de Jaime II, se hace cargo de las alcaidías de los castillos de Aspe, Monóvar y Xinorla.
Tras el acuerdo castellano aragonés de Torrellas (1304), que ponía fin al contencioso murciano entre ambas coronas, y tras quedar todas las tierras del valle del Vinalopó integradas en la Corona de Aragón, el 17 de agosto de 1304, Jaime II dona Monóvar y Chinorla, con carácter vitalicio, a su consejero Gonzalbo García, que también lo será de Alfonso IV y desempeñará el cargo cortesano de mayordomo de Pedro IV de Aragón.
La donación fue confirmada el 3 de noviembre de 1324 por Jaime II concediendo la jurisdicción civil y militar sobre Monóvar y ¿Xinosa¿ a Gonzalbo García. Privilegio reforzado, en 1328, por el rey Alfonso IV de Aragón, con la conversión de la concesión vitalicia en franco alodio a favor de Gonzalbo García y sus sucesores, solamente varones y procreados de legítimo matrimonio, quedando incluida en la jurisdicción territorial de Xinorla el lugar de Pinoso.
Desde este momento hasta finales del siglo XV se suceden los hechos documentados en los que participan los moros de la aljama de Xinorla. Hechos de diversa naturaleza, como pueden ser pleitos, establecimiento de censos, concesión de privilegios, hermandades, robos de ganado, asaltos, sanciones, altercados fronterizos, etc.
Pero será en la llamada Guerra de los Dos Pedros (1356-1366) que enfrentó a Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón cuando el lugar y castillo de Chinorla adquieren un protagonismo bélico de primer orden, tal y como demuestra la documentación guardada en el Archivo de la Corona de Aragón. Así, el 13 de septiembre de 1356, tras la invasión castellana de toda la parte sur de la actual provincia de Alicante, únicamente las posesiones de Pedro Maza se mantenían fieles a Aragón. Por lo cual Pedro IV de Aragón escribía a Pedro Maza, señor de Monóvar y Chinorla, para que avituallase convenientemente de viandas el fortín de Monóvar y abandonase Chinorla, aunque no su torre, en caso de poder ser mantenida. Y ordenaba en idéntica fecha a García de Loriç, gobernador del reino de Valencia, que prestase toda la ayuda posible a Pedro Maza para el mantenimiento de estas plazas.
En mayo de 1357 las tropas castellanas, al mando de Diego García de Padilla, Maestre de Calatrava, entraron desde Murcia en el Reino de Valencia, conquistando los lugares y fortalezas de Monóvar y Xinosa, que quedaron controlados por Juan Fernández de Henestrosa. Plazas que fueron devueltas a su señor Pedro Maza a consecuencia del armisticio firmado por la llamada Paz de Terrer (1361).
De nuevo, en 1362, reanudadas las hostilidades bélicas por el rey castellano el 18 de junio Pedro IV de Aragón aconseja a Pedro Maza que derruyese la torre o casa fortificada de Chinorla, tratando así de evitar que los castellanos se pudiesen aprovechar del edificio; sin embargo, estas medidas no fueron llevadas a la práctica, pues en septiembre de ese mismo año Pedro Maza pedía salario para pagar a los 10 hombres a caballo que se habían de hacer cargo de la defensa de Chinorla. Medidas de defensa que no impidieron que la fortaleza, junto con todas las del Vinalopó fueran tomadas por los ejércitos castellanos durante el mes de noviembre de 1363, quedando bajo el dominio castellano hasta la primavera de 1366 cuando se inicia la evacuación de las villas valencianas ocupadas, quedando devueltas a sus señores. En el caso de Monóvar y Chinorla fueron devueltas a Isabel Cornel, viuda de Pedro Maza III, y a su hijo Pedro Maza IV.
Situada sobre un afloramiento rocoso que sobresale escasos metros del nivel del suelo, se ubica en las estribaciones orientales de la sierra de la Solana. Las remociones incontroladas de tierras, el vertido de tierras, el crecimiento de la vegetación y la transformación agraria impiden una descripción detallada de los restos que se mantienen, en gran parte, ocultos bajo tierra, conformando un pequeño montículo de perímetro circular y sección piramidal.
Testimonios documentales de ocupación del lugar también vienen refrendados por la arqueología, como se desprende de los abundantes restos arqueológicos esparcidos por los bancales colindantes, entre los que destaca la abundancia de fragmentos cerámicos de distintas formas, tipos y categorías, así como cronologías tanto islámica (siglos XII-XIII) como bajo medievales (siglos XIV-XV).
Se trata por tanto de una alquería islámica, con seguro origen en el siglo XII y ocupación en los siglos XIII y XIV, situada en la zona fronteriza con el castellano reino de Murcia, dotada de una fortificación para su defensa, elemento que la caracteriza en el paisaje de la cuenca del Vinalopó.
Las excavaciones realizadas durante la década de los años setenta pusieron al descubierto una serie de estructuras habitacionales de planta regular situadas al interior de un recinto de planta que se adivina cuadrangular. Habitaciones de paredes de mampostería trabada con yeso y superficies enfoscadas con yeso, en donde se observan algunos grafitos del tipo ¿cuentas¿ o ¿calendario¿. Entre los elementos arquitectónicos identificados destacan vanos y jambas de puertas y escaleras con el peldañeado.
Estas excavaciones o vaciados de tierra se centraron en el ángulo NE del recinto. Espacio delimitado por un muro visible en muy pocos tramos de su recorrido que, por lo poco que se pude observar, se levanta sobre la superficie de la roca natural y presenta lo que parece una fábrica de mampostería encofrada, presentando un grosor de 90 cm. aproximadamente. Construcción que cabe identificarla como la muralla que rodea todo el espacio fortificado. En el centro de este espacio se aprecia la existencia de un pozo. (C.Pérez-Olagüe)

Fotos

Foto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto InmuebleFoto Inmueble

La geolocalització dels elements està en procés de revisió.