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Restos del Recinto Amurallado

Codi
46.11.051-007
Denominació
Restos del Recinto Amurallado
Municipi
BENAGUASIL
Comarca
EL CAMP DE TÚRIA
Província
València
Localització
En la población
Ús primitiu
Defensivo
Tipologia
Edificis - Edificis militars - Muralles
Foto InmuebleFoto Inmueble
Secció
Primera
Clasificació
Bienes inmuebles 1ª
Categoria
Monument
Estat
Declaració genèrica
Anotació Ministeri
R-I-51-0011198
Fecha anotación
02/07/04
Tipus de delimitació
Delimitado - Delimitación Jurídica Provisional - Incoación de Entorno Veure delimitació al mapa
Publicacions DOGV
Resolució entorn de protecció

Dades entorn

Data resolució
13/07/05
Data publicació
13/09/05

Alonso Durá basándose en el conjunto de testimonios materiales, lingüísticos y antropológicos manejados en su estudio arqueológico del recinto amurallado, sitúa la construcción de las murallas de Benaguasil en tiempos del rey Muhamed Ibn Sa´d Ibn Mardanis (1147-1172) y que el califa almohade Abu Yusuf Ya´qub al- Mansur (1184-1199) reforzó y mejoró dándoles el aspecto que ofrecieron ante los cristianos en 1237.
En este año 1237, a raíz de la conquista por el rey Don Jaime I aparece Benaguasil en el libro del Repartimiento como villa (población amurallada y con mezquita) que tenía además un castillo.
Durante el verano de 1348, las villas de Paterna y Benaguasil se levantaron en armas contra la Unión. Los unionistas atacaron Paterna y la tomaron por asalto. Benaguasil fue cercado y talados los campos de su término municipal. Don Pedro de Jérica, Gobernador de Valencia, que encabezaba el grupo de nobles favorables a los intereses de del rey Pedro II, acudió con sus huestes en socorro de Benaguasil y obligó a los rebeldes unionistas a levantar el cerco.
Algunos años más tarde en 1403, durante las luchas entre las casas nobles valencianas de los Centelles y los Vilaragut, aquellos se ven obligados a salir de Valencia y se refugian ¿como siempre¿ en Benaguasil. La confianza en la fortaleza de su castillo y de sus potentes murallas, se advierte en el número de veces que la citada familia se acogió a su protección hasta el año 1412 en que finalizaron las luchas, con la victoria de los Centelles.
Las instrucciones dadas por Pedro II el del Puñal, que en 1364 mandó que: ¿Los castells murs o fortalezes de Benaguazir.... sien derrocades de present que ia no puxen esser tornades....¿ y por el emperador Carlos I en 1527, a raíz de la sublevación de los moros de Benaguasil para que destruyeran las murallas y el castillo, no fueron llevadas a cabo, ya que en las cartas pueblas de 1611 y 1613, los nuevos pobladores tenían la obligación de ¿conservar para siempre y a sus expensas, las murallas, portales, puertas y cárcel (castillo) de la villa¿.
El recinto amurallado aparece de nuevo citado en un pliego de contestación a las condiciones de repoblación ofrecidas por el Duque de Segorbe, en una modificación a la carta puebla de 1611 en su punto XXXII, los pobladores suplican al Duque que ¿ordene rebajar las murallas para que entre el aire¿.
A partir del siglo XVIII se produce un gran crecimiento demográfico que continúa durante todo el siglo XIX, continuando hasta la década del 1940-1950, en la que se registró un espectacular crecimiento humano. Esto implicó la ruptura de la trama medieval existente, con la desaparición de restos del recinto amurallado.
Benaguasil se encuentra en la comarca del ¿Camp del Turia¿, a unos 22 Km de la capital de la provincia. Se asienta a los pies del Montiel, cerro que domina la gran vega surcada por una densa red de acequias alimentadas por un azud situado a la izquierda del río Turia.
Su área urbana ocupa aproximadamente el centro del cuadrilátero que forman las poblaciones de Ribarroja del Turia, La Puebla de Vallbona, Liria y Villamarchante.
(Descripciób basada en los estudios de Aurelio Alonso Durá).
Se trataba de un imponente recinto amurallado de sólida y grandiosa construcción, disponiendo según Alonso Durá de 25 torres, tres puertas y un foso que lo circundaba.
Las murallas estaban construidas en tapial, siendo su grosor según se ha podido constatar de hasta tres metros, siendo la dimensión de 2,50 m la más repetida en todo su perímetro. La altura era de 13,05 a lo largo de toda ella, salvo en las torres de esquina y en las del llamado portal de Valencia, donde las almenas se encontraban a unos 4,50 m, sobre el resto de las torres.
El tapial presenta un separación de 185-190 cm y 93-95 cm la vertical, estando construido en mampuesto y argamasa, o en arena y gravilla y argamasa.
De las 25 torres que poseía, dos de ellas eran de planta circular y el resto cuadrangulares. En cuanto a las puertas del recinto, hay constancia de que hasta el año 1620 había tres puertas: el portal de Valencia, el de Benisanó y el de Villamarchante, también llamado de Las Eras. El ¿Portal Nou¿ (Puerta Nueva) popularmente llamado ¿El Portalet¿, evidencia que no pertenece a la época fundacional y que fue abierto posteriormente tanto es así que no se encuentran referencias escritas de dicho portal hasta principios del siglo XIX.
La existencia en Benaguasil, desde tiempo inmemorial, de una calle llamada popularmente ¿De la acequia¿, que extramuros se mantiene paralela a la muralla urbana en una parte de su trazado y el hecho de que en el bajo latín se denominara ¿acequia¿ o ¿cequia¿ al foso de las murallas indicaba que este elemento defensivo existía en Benaguasil. Alonso Durá confirmó esta hipótesis en sus estudios arqueológicos, llegando a la conclusión de que el foso pudo tener agua corriente de manera continua rodeando la población y que su anchura sería de 14 a 15 metros, así como su profundidad de 3.30 a 3,50 metros.
El recinto amurallado se conserva en un elevado porcentaje de su recorrido. El estado de conservación varía de una parcela a otra, pero se conservan vestigios tanto materiales, como virtuales o documentales en casi todo su trazado. (C. Pérez-Olagüe)

Plànol

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